jueves, 6 de junio de 2013

“Una nueva crisis en puertas en la educación venezolana”

“Qué grave problema para una Nación cuando su gobierno se dedica a gastar los pocos o muchos recursos que posee en armas, en artefactos bélicos, en el sector militar, dando la espalda a la verdadera necesidad de inversión en la calidad de su educación.” – H. V. L.

En el caso venezolano, a la fecha, junio del 2013, la realidad es dramática, toda vez que es una inexplicable paradoja lo ocurrido con el destino de nuestras universidades, cada día más desasistidas por el oficialismo. No es gratis la inyección de recursos que debería llegar a nuestra “Alma Mater”, sin discusión y sin necesidad de protesta alguna. En la Carta Magna se lee: “En todo caso, la inversión presupuestaria que para estos fines realice el Estado tendrá carácter prioritario y estará en concordancia con las recomendaciones de la UNESCO en esta área.”

Esta desatención tiene su explicación sobre la base del desconocimiento que pretende dársele a la autonomía universitaria, la cual representa un serio peligro para los intereses del proceso llamado revolución socialista, se niega de plano que dicha autonomía como principio y jerarquía de profesores, estudiantes y egresados de su comunidad, pueda asegurar a la Nación mediante la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, un beneficio espiritual y material.

En parte el señalamiento anterior tiene su explicación en la división sistemática originada en el seno de actores y autores del hecho educativo universitario. En prensa nacional se puede leer: “Dos manifestaciones se llevaron a cabo en Caracas para mostrar apoyo y rechazo a la medida propuesta por la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv)”.

La diversidad de posturas ante el llamado a un Paro indefinido de actividades académicas es un punto a favor del gobierno, dividir ha dado resultados en cuanto a dilación de la problemática desde hace varios meses atrás, al disipar la idea de un reclamo justo en unidad, sin fragmentaciones. Sin ánimo de profetizar, la petición de discutir el aumento salarial para los docentes vía normas de homologación continuará por varias fechas sin ser tomada en consideración mucho menos ser validada. Se hacen esfuerzos en la comunidad universitaria mediante elecciones directas para tomar una decisión consensuada, solo queda esperar que salga humo blanco de tal consulta.

A esto se suma el problema similar de aumento y discusión de una Contratación Colectiva vencida, por parte de docentes ante el Ministerio del Poder Popular para la Educación, con la agravante que de siete Federaciones o sindicatos que les agrupa, la mayoría también tienen vencidos sus ejercicios según sus estatutos, amén que cada federación o sindicato mantiene posición muy inclinada a sus intereses particulares y no del colectivo.

El panorama no es nada halagador, se espera del gobierno buena disposición de diálogo para resolver ambos conflictos sin darle más largas al asunto, en razón que los más perjudicados en todo caso, son los estudiantes quienes de manera directa e indirecta pagan las consecuencias de una educación bajo un clima de tensión, de confrontación, de pocas condiciones pedagógicas y laborales, tal cual lo establecen las leyes que rigen la materia educativa.

Hermes Varillas Labrador
Barinas, 06 de junio 2013
Twitter: @TonyPotosino

Artículo tomado del blog Formando Ciudadanía & Hermes Varillas Labrador el 06 de junio de 2013 con autorización de su autor.

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